Aprende a fallar con éxito

Fallar, mentes sucias, pone fAAAllar 😛

Hoy he tenido un pequeño bajón. Durante ese bajón he viajado, sin querer, al pasado y mi pequeña “yo” de hace más de 20 años me ha dado una muy valiosa lección de vida. 

Cuando era muy pequeñica, con apenas 9 años, hacía patinaje artístico. Me encantaba y me sigue gustando. Recuerdo las primeras agujetas de mi vida después de la primera clase, recuerdo como pesaban esos patines, recuerdo como apretaban los pies y las incómodas yagas que de vez en cuando me salían.
fallar con exito patinaje artísticoAprendía rápido las figuras y saltos nuevos, se me daba realmente bien. Estaba fuerte, mi constitución atlética me brindó buenas piernas. En aquél entonces me acomplejaba un poco, veía que las demás niñas eran más palillitos o más gorditas, pero ninguna tenía esos músculos que yo veía distorsionadamente como de futbolista. Como veis en la foto, eran piernas fuertes pero para nada exageradas.

Un día nuestra monitora nos preguntó a mi y a mi mejor amiguita si queríamos participar en la competición. Nos lo propuso como algo opcional, ya que eramos las más peques de nuestra categoría, y pensó que quizá era demasiado para nosotras. Mi amiga, Alba, se “rajó” y yo acepté totalmente convencida. ¿Cómo iba a perderme algo así? En aquel momento, mi joven mente no entendía por qué Alba dijo que no.

Recuerdo perfectamente el momento de despertarme para ir a la competición. Un domingo a las 7 de la mañana, con unos nervios que nunca antes había experimentado. En el viaje en coche me mareaba y deseaba estar ya allí con mis patines puestos y mi maillot granate y rosa que tanto me gustaba.

Una vez allí, los nervios aumentaron, el ambiente era frío, había muchas niñas nerviosas, algunas lloraban. Recuerdo una en concreto que lloraba y decía que su padre le había engrasado demasiado las ruedas de los patines y se iba a caer. ¡Menudo drama! No me gustó nada el ambiente, me sentía incómoda.
Empezaron a patinar una tras otra, los jueces puntuando, los nervios creciendo. Yo era una niña bastante seria y estaba muy calladita con mis nervios por dentro, pero por supuesto que se me notaba y recuerdo perfectamente a mi monitora abrazarme y decirme “Estás hecha un flaaaan!”.

fallar con éxito patinaje artísticoTocó mi turno. Recuerdo las palabras de la monitora justo antes de salir a la pista “Tu sobretodo ve muy rápido y la espalda bien recta”, eso no me ayudó, nunca nos había dicho eso en clase y me puso más nerviosa, me hizo estar demasiado obsesionada con la velocidad. Recuerdo el principio de la coreo: Tres pasitos alante, daba media vuelta, clavaba tacos al suelo y hacia un golpe de culo en plan pose de pin-up, todo eso 3 veces y luego una pirueta sencilla, con los dos pies al suelo… Así lo hice, pero nada más empezar la pirueta… ¡PAM! Al suelo de culo. Me levanté rápido, repetí pirueta… ¡PAM! Al suelo de culo otra vez. Me levanté y seguí la córeo. Toda perfecta salvo por un pequeño desequilibrio en un ángel hacia atrás, pero ninguna caída más ni siquiera en los saltos. Lo que no se veía desde las gradas o las sillas de los jueces era la enorme rabia que llevaba por dentro. Jamás me caía haciendo piruetas, ¡jamás! Estaba demasiado centrada en “la espalda recta” y eso hizo que repartiera mal el peso en los pies.
Terminé la córeo y nada más salir de la pista, la monitora, mi madre y mi padrastro se dirigieron a mi como para animarme y tal y yo pasé de ellos y lo que hice fue hacer una pirueta. Creo que me salió la mejor pirueta que jamás había hecho, la más rápida y con más vueltas que me había salido nunca. Alucinaron.

fallar con éxito patinaje artísticoPues bien, quedé última en mi categoría. Esas 2 caídas bajaron muchísimo mis puntuaciones. Las categorías se establecían por franjas de edad, y yo era la más peque de mi categoría, no sé si es algo a tener en cuenta, pero además era mi primera competición. Yo no me sentía mal por haber quedado última, ¡para nada! Me daba rabia haberme caído, sí, pero yo ya sabía que podía hacer las piruetas que quisiera sin caerme, y lo sabia también mi monitora, mi madre y demás. Lo que los jueces puntuaron me daba igual, realmente.

Una vez en casa, empezó el cachondeito entre mis hermanos (hermana y hermano mayor), que sin mala intención se “reían” de mi por haber quedado última. “La gran patinadora” me llamaron y cantaron irónicamente durante un buen tiempo. Digo sin mala intención porque obviamente no había maldad, ¡eran cosas de niños! Pero claro que a mi no me gustaba que lo hicieran y empecé a pensar que quizá si que era importante y malo haber quedado última… Aun así disimulaba y fingía que no me dolía. Reconozco que sobretodo mi hermana, cachondeito aparte, también me animaba mucho, me decía: “sólo has sacado 1 punto menos que las demás, no muy poca diferencia”. Creo recordar ahora vagamente que en algún momento lloré y por eso me animó… 

Al día siguiente en el cole, mi amiga Alba, la que no se atrevió a participar en la competición, aun se “rió” más de mí. Le iba contando a los demás niños de clase: “Había 56 participantes y ella quedó… ¡56!” A mi me dolía aun más eso que lo de mis hermanos. Ojo, no es un reproche, Alba era y sigue siendo un sol de niña, fue mi primera mejor amiga, y aun siendo ella siempre “la guapa”, la que le gustaba al chico que me gustaba a mí… Nunca le he tenido envidias ni cosas feas. Alba es de las chicas más bonitas que jamás he conocido por dentro y por fuera.

¿Pero sabéis qué pensaba yo en el fondo? ¿Sabéis qué tenía yo ganas de decir en realidad? Yo quería decirle “Sí, pero yo me atreví a participar y tu no, con lo cual, tu has perdido aun más que yo”. Y te lo digo ahora, Alba, no para fastidiarte, si no porque lo necesito para mi: Yo me atreví, tu te rajaste. Yo gané.

fallar con éxito patinaje artísticoUna serie de eventos recientes me han hecho reflexionar y me han llevado a recordar ese momento de mi niñez. Me ha servido de mucho recordarlo, ha sido como si mi pequeña yo de 9 años viniera a decirme ahora “Eh, has fallado, sí, pero eso significa que lo has intentado, ¡que te has atrevido a hacerlo! Muy pronto lo conseguirás”

Primates, lo que intento decir es que cuantas más veces te permitas fallar, ¡¡antes llegarás al éxito!! Arriésgate, inténtalo. Hay que aprender a fallar con éxito 😉

Y si no me creéis ni a mí, ni a mi mini yo, os lo cuenta Michael Jordan en medio minuto:

PD: Quiero incluir aquí el comentario que ha hecho Alba al leer la entrada 😀 (abajo traduzco):

“Aquí Cruella de Vil…!! Deu meu, no recordo res de tot això, ni tant sols la competició. Que curiosa es la ment humana ( o que dolenta es la meva memòria).
En defensa teva i en la del meu record diré… Que jo recordo perfectament, les piruetes de l
es que parles i de la teva perseverança perquè et sortissin les coses ( crec que això tampoc ha canviat) i el mateix empeny el tenies perquè em sortissin a mi.
En defensa meva nomès puc dir que vaig deixar de patinar i que consti que m’ encantava nomès perquè tu vas marxar!
En qualsevol dels dos casos ningú va perdre sempre s’ apren. 
Necessito fer unes piruetes amb tu ja!! Quan ens veiem??”

Traduzco:
“Aquí Cruella de Vil…! Dios mio, no recuerdo nada de todo eso, ni siquiera la competición. Qué curiosa es la mente humana (o que mala es mi memoria).
En defensa tuya y de mi recuerdo diré… Que yo recuerdo perfectamente las piruetas de las que hablas y de tu perseverancia para que te salieran las cosas (creo que esto no ha cambiado) y el mismo empeño lo tenías para que me salieran a mí.
En defensa mía solo puedo decir que dejé de patinar, y que conste que me encantaba, solo porque tu te fuiste!
En cualquiera de los casos, nadie perdió, siempre se aprende.
Necesito hacer unas piruetas contigo ya! Cuando nos vemos??”

Pues bien, ahora os digo que yo no recordaba lo de tener empeño en que a ella también le salieran las cosas. Estoy hecha para esto, ¡para entrenar y enseñar a los demás!

3 thoughts on “Aprende a fallar con éxito

  1. Recuerdo como si fuera ayer, esos momentos del concurso de patinaje, y tu todo lo q te propones lo consigues, osea q siempre hacia adelante, lo has demostrado ya, puedes estar.muy orgullosa.

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